Con el propósito de disuadir el delito y mejorar la seguridad en la comunidad, la noche de ayer, la prefectura del Cañar y el Municipio de Azogues, inauguraron un punto de video vigilancia en el centro parroquial de Javier Loyola.

Esta iniciativa tiene como propósito fortalecer la seguridad ciudadana, reducir los índices de delincuencia y garantizar un entorno más seguro para el desarrollo normal de las actividades cotidianas de los habitantes de esta importante localidad.

La ubicación de los puntos de videovigilancia fue determinada tras identificar zonas críticas de inseguridad en el cantón Azogues, basándose en informes técnicos de la Policía Nacional y la Coordinación Zonal del SIS ECU 911, lo que permitió establecer los lugares óptimos para la instalación de las cámaras.

El sistema de vigilancia consta de una cámara domo ptz, poste con soporte (brazo), gabinete metálico, convertidor de fibra óptica, con alcance de 200 metros y 360 grados de visualización. Un poste de 12 metros de altura, con un brazo lateral de 3 metros.

En el proyecto se invirtió $18,518, producto del convenio de cooperación interinstitucional entre la Prefectura del Cañar y la Alcaldía de Azogues.

La instalación de cámaras de videovigilancia constituye una estrategia preventiva y disuasoria efectiva para reducir la incidencia de posibles delitos en la zona. Además, se ha establecido un sistema de monitoreo y mantenimiento continuo del equipo instalado, asegurando la sostenibilidad del proyecto a largo plazo y facilitando la coordinación interinstitucional entre las entidades participantes.

«Es un placer inaugurar este nuevo punto de videovigilancia, diseñado para brindar mayor tranquilidad a los habitantes de Javier Loyola. Este proyecto comenzó hace más de un año, tras la firma de un convenio con el municipio, en el que la prefectura destinó 8.300 dólares para la compra de estos equipos”, señaló el prefecto del Cañar, Marcelo Jaramillo.

Añadió que “a pesar de que la seguridad no es nuestra competencia principal, hemos trabajado incansablemente en esta área. No hemos permitido que esto sea un obstáculo y continuaremos comprometidos con el bienestar de nuestra comunidad. Es esencial enfrentar la delincuencia con determinación.»           

El alcalde de Azogues, Javier Serrano, dijo que, si bien la seguridad no es competencia institucional, si es de su incumbencia. “No podemos dejar ningún espacio vacío por donde pueda entrar el peligro, la amenaza, y siendo este un drama nacional, nos corresponde estar allí presentes”, acotó.

«La instalación de estas cámaras refuerza la sensación de seguridad en la cabecera parroquial, beneficiando a los comercios y vecinos de la zona, quienes pueden contar con asistencia inmediata ante cualquier eventualidad. La importancia de estas cámaras radica en su efecto disuasivo: al saber que están siendo vigilados, los delincuentes se sentirán menos inclinados a actuar en áreas custodiadas. Además, su capacidad preventiva, potenciada por la inteligencia artificial, permite detectar problemas en tiempo real.», resaltó.

Jenny Bernal, moradora de la parroquia Javier Loyola, manifestó que quizá el problema de la delincuencia no desaparezca por completo con el puesto de video vigilancia, “pero al sentirse amenazados y conscientes de que sus acciones quedan registradas, los delincuentes se verán disuadidos. Además, una cámara de seguridad no solo protege, sino que también mejora nuestra calidad de vida, brindándonos confianza y tranquilidad.», manifestó.

La colocación de este equipo tecnológico es parte del trabajo mancomunado de la alcaldía de Azogues y la prefectura del Cañar para garantizar la seguridad y bienestar de los ciudadanos del cantón Azogues.